El café y el té son las bebidas más consumidas en todo el mundo, además son fuente de antioxidantes.
Tomar una taza de té o café como parte de tu ritual mañanero, te ayuda a enfocarte y te brinda la energía necesaria para enfrentar el día. Para muchos, el día comienza con una buena taza de café, otros valoran la serenidad que puede ofrecer una taza de té calientito en las mañanas. Por lo tanto, ambas bebidas ofrecen poderosos beneficios a nuestra salud física.
Algunas décadas atrás, el té, por sus usos medicinales, era una bebida muy común entre nuestros abuelos. En los últimos años hemos visto como las generaciones más jóvenes se han dejado seducir por su poder. Se puede tomar frío o caliente. Es hidratante, ayuda en la digestión, purifica la piel y los órganos. Ayuda a fortalecer el sistema inmune, algunos son bloqueadores de grasa y sedantes. Se dice que estimula el buen funcionamiento de la memoria. Aporta energía y vitalidad, entre otros.
El café, por su parte, contiene nutrientes esenciales para nuestro organismo. En dosis moderadas también ayuda a mejorar la función del sistema inmune, reduce el riesgo de demencia, de padecer diabetes tipo 2 y protege de enfermedades del hígado.
Café o té, lo que prefieras. Lo cierto es que una rutina mañanera determina el tono de tu día.
Otros consejos para comenzar tu día en un estado de apertura y mayor enfoque:
• Levántate temprano
• Agradece
• Estírate
• Practica consciencia plena
Nota: La información que aquí se provee tiene el propósito de orientar sobre la procedencia de nuestros productos, las propiedades que se le adjudican y sus posibles usos. No es información científica. Ninguno de nuestros productos sustituye tratamiento médico alguno, ni la descripción de su uso puede ser considerada como recomendación de tratamiento o sustitución del mismo. Si sufre alguna condición de salud y/o está bajo tratamiento, debe consultar con su médico antes de emplear cualquier hierba o planta medicinal en su tratamiento para evitar efectos contrarios



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