Vierte en una olla mediana la leche de coco, crema de coco y las especias. Cocina a fuego mediano hasta que hierva.
Remueve de la hornilla, retira los clavos y la canela. Agrega el azúcar, las semillas de chia y la pulpa de mangó. Coloca nuevamente en la hornilla y mezcla hasta que hierva.
Diluye la fécula de maíz en las 3 onzas de agua y agrega, así como el resto de los ingredientes.
Mueve constantemente hasta que espese, 4 minutos aproximadamente. Buscamos una consistencia cremosa.
Vierte la mezcla en moldes y refrigera por 8 horas aproximadamente.
Antes de servir espolvorea con un poco de canela en polvo, y ¡listo!