Pequeñas, coloridas, divertidas y llenas de magia…

Las grageas no son sólo decoración, ¡son alegría en forma de dulce!

Las grageas de colores tienen siglos alegrando nuestros dulces. Su historia se remonta al siglo XVII en Francia e Italia, donde los reposteros decoraban postres con pequeñas bolitas de azúcar conocidas como nonpareils, palabra francesa que significa “sin igual”.

En Italia, también eran populares como decoraciones festivas, especialmente en Pascua y celebraciones religiosas.

Con el tiempo, estas pequeñas joyas de azúcar evolucionaron en forma y color, y llegaron a países como Estados Unidos, donde se hicieron famosas en donas, cupcakes y helados desde principios del siglo XX.

Hoy, las grageas vienen en infinitas formas: esferas de colores, bastoncillos, perlitas, estrellas, corazones, y siguen siendo símbolo de alegría y celebración en todo el mundo.

¡Las grageas son historia, sabor y color!