Calienta el horno a 350 grados.
Corta el limón por la mitad. Exprímelo y ralla la cáscara de una de las mitades.
En un envase mezcla la ralladura del limón, el orégano, el ajo, la sal y la pimienta.
Añade el jugo de limón y mezcla.
Unta la mezcla a las pechugas de pollo.
Coloca las pechugas en una bandeja para horno y tapa con papel de aluminio. Cocina por unos 20 minutos.
Voltea las pechugas y mójalas con el mismo jugo que van soltando para evitar que se sequen. Cocina por otros 20 minutos o hasta que estén completamente cocidas.
Antes de retirar del horno, remueve el papel de aluminio, vuelve a mojas las pechugas y baja la temperatura. Cocina por por cinco minutos para que las pechugas se doren.